La Era de la Emoción

La comunicación es seguramente una de las materias más estudiadas en los últimos años. Hay charlas y encuentros sobre comunicación, los profesionales del marketing, redes sociales o mundo digital se dicen expertos en comunicación, las empresas lo tienen como una prioridad… los ganadores de la era digital son los que mejor comunican, comunicar se ha convertido en la unidad de medida del éxito.

Tanta energía invertida no ha podido evitar que la comunicación sea una especie de Santo Grial de la era moderna: todo el mundo lo persigue, todos imaginan cómo es pero sólo unos elegidos lo han visto de verdad. La manera de comunicar que tienen muchos particulares y empresas demuestra que realmente no saben lo que significa, de otra forma no harían las cosas que hacen.

La comunicación suele verse como el intercambio de información o puntos de vista que nos transforman en algo diferente. Esta definición es cierta pero refleja una forma muy básica de comunicación, incluso una máquina puede hacerlo. El algoritmo de Google recoge lo que escribimos, cambia la visión que tiene del mundo y nos ofrece su información que a su vez cambia la nuestra. Sin duda es comunicación pero no es exactamente la que estamos buscando.

Necesitaríamos definir la comunicación de una forma que recoja la complejidad de las relaciones humanas más allá del simple intercambio de información, distinguiendo la auténtica comunicación de la versión simplificada que hacen las máquinas.

Hay una manera de ver la comunicación que me parece muy acertada porque acota perfectamente el problema:

Comunicar es emocionase juntos“. O dicho en forma de intercambio: “Comunicar es transmitir emociones“.

Lo cierto es que desde lo cotidiano hasta las grandes decisiones estamos dominados por las emociones. Nuestra jornada puede estar marcada por pequeños detalles como el ánimo con que despertemos o cómo nos trata un compañero. Y análogamente las grandes decisiones de nuestra vida tienen también una motivación emocional: quiénes son mis amigos, qué carrera estudio, quién es mi pareja, cómo es mi casa, qué coche compro… No es extraño por tanto que la comunicación para ser efectiva deba llegar por el lado de la emoción.

Llevar el problema de la comunicación al campo de la emoción nos trae ciertas consecuencias a tener en cuenta:

  • El contenido del mensaje es tan importante como la forma de decirlo, si nos quedamos sólo en lo primero estaremos intercambiando información y no haciendo auténtica comunicación. Tan importante es decir “Me ha gustado esto que has hecho” como hacer que la otra persona lo sienta también.
  • Las emociones no se inventan ni surgen de la nada, para comunicar primero hay que sentir. Eso descarta cualquier tipo de comunicación de origen robotizado o maquinal; los mensajes automáticos, mails en serie o posts comprados “al peso” no son comunicación.
  • La mejor manera de convertirse en un gran comunicador es mejorar el lado emocional, ahí es donde hay más espacio para crecer. Las empresas más apreciadas son las que emocionan a sus clientes, las opciones políticas más votadas son aquellas que conectan emocionalmente con sus votantes y los mejores comunicadores son los que emocionan a su audiencia.
  •  Las personas somos muy buenas identificando emociones, lo llevamos haciendo desde que somos bebés, es un lenguaje que dominamos antes que el de la palabra. Podemos utilizar la emoción como un radar para detectar cuándo estamos comunicando con los demás y cuándo otros están comunicando con nosotros.

Las emociones siempre han sido algo muy importante, esto no es algo nuevo, lo que sí es reciente es la manera de tratar con ellas. Hasta hace poco las emociones eran algo a ocultar; Socialmente ser educado consistía, entre otras cosas, en no mostrar las emociones y laboralmente teníamos que hacer ver que todas nuestras decisiones eran racionales. Las emociones estaban limitadas al ámbito familiar y en algunos casos no se daban ni siquiera allí.

Pero eso ha cambiado, las personas ya no tenemos miedo a mostrar nuestras emociones, ser emotivo ya no está penalizado sino que es un valor positivo. Socialmente se admite que una persona transmita emociones y hacerlo se ha convertido en un signo de contemporaneidad. Laboralmente se empieza a apreciar al manager “emocional” que empatiza con sus subordinados, colegas y clientes. En internet cada vez hay más perfiles que más que un mensaje transmiten emociones, estados de ánimo. Todos ellos son muy populares porque conectan de forma instantánea con el que está al otro lado.

El hombre contemporáneo está aceptando sus emociones como algo fundamental y en paralelo está demandando una forma de comunicación acorde con ello. Una vez que hemos descubierto las emociones, cualquier forma de comunicación que no llegue a ellas se ve como burda y estéril. La comunicación si quiere ser tal debe superar la mera transmisión de datos, prescindir de intermediarios y actuar directamente sobre la esencia de las personas, las emociones.

Internet nos ha permitido contactar con otras personas y de repente hemos descubierto que no estamos solos, que ahí fuera hay gente como nosotros y que podemos emocionarnos juntos. Internet nos ha acercado a las opiniones y a las ideas de otras personas pero por encima de todo nos ha acercado a sus emociones, Internet se ha convertido en un gran lugar donde se transmiten emociones. Hemos superado la Era de la Comunicación y estamos ya en la Era de la Emoción.

Este post tiene su continuación aquí.

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11 comentarios

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11 Respuestas a “La Era de la Emoción

  1. El Factor 22

    Este post tiene el mismo título y, con desarrollo diferente, también anticipa una era donde las emociones serán protagonistas:

    http://tariqkrim.tumblr.com/post/15040172288/the-age-of-emotions

    “La nueva era de la emoción está centrada en nosotros mismos y nuestras vidas. Trata de lo importante. Trata de apreciar los momentos, conectar con las cosas que nos hacen sentir bien y compartirlas con la gente que puede recibirlas y disfrutar de ellas. No se trata de la cantidad de cosas que consumes o de cuántas personas conoces, se trata de experiencias únicas en la vida. Se trata de calidad, felicidad y emociones.”

  2. Me gusta.. me lo he leído y re leído.. Creo que las verdaderas conexiones no son las de la tecnología, sino las de las personas. Y esto de las emociones, vuelve a la red mucho más potente. . .

  3. El Factor 22

    Me alegra que te guste Paulina.

    Como bien dices esta red es mucho más potente que las anteriores porque la emoción es capaz de movilizar a las personas. Ahora mismo hay toda una serie de movimientos, trabajo colaborativo, iniciativas comunitarias, crowdfounding o incluso el 15M que no se entenderían sin la Red de Emociones.

  4. El Factor 22

    Leo que la plataforma para querellarse contra Rodrigo Rato ha reunido 19.000 euros en 24 horas. Esto es un ejemplo de la Red de Emociones, esta acción ha triunfado porque cientos de personas se han indignado juntas a través de la red y esa emoción les ha llevado a realizar una acción coordinada. Es el poder de la Red de Emociones que comentaba Paulina.

  5. Me gusta mucho lo que dices, Factor, y también el comentario de Paulina. Pero….
    ¿Podemos enlazar este post con tu “Mundo Low Cost”? La emoción mueve el mundo para hacer clik. La contrapartida es que hacía tiempo que no habíamos vivido situaciones tan tremendas desde tanto inmovilismo. Balconeamos, como dicen los argentinos. La red es un cómodo balcón. Conectar con intensidad un instante para luego olvidarnos del motivo que provocó la emoción compartida.

  6. El Factor 22

    Hay algo de eso, sí. Ahora mismo hay muchas emociones en la sociedad que luego se convierten en acciones, basta ver las reacciones al rescate, pero muchas se están centrando en objetos equivocados y luego se quedan en nada.

    La emoción actual es contra los políticos, banqueros y demás, no digo que no se lo merezcan, pero es bastante inútil más allá del pataleo o de la riña partidista. Sería mucho más provechoso volcar esas emociones en nosotros mismos, como personas y como sociedad, en arreglar las cosas y salir adelante. Por desgracia veo más de lo primero que de esto último.

    Ni emociones ni actividad son garantía de éxito, hay que canalizarlas y ahí sí estamos fallando. Nos emocionamos pero luego nos quedamos en la pataleta o llevamos nuestra energía donde no produce ningún beneficio y en cambio “balconeamos” con otras cosas que podrían tener posibilidades.

    Hablando en términos lógicos creo que la emoción es una condición necesaria pero no suficiente. Es decir, para que algo sea duradero y con significado (opuesto al low cost) debe haber emoción pero la emoción por sí misma no lo garantiza.

    Estoy preparando un post que desarrolla el concepto de la red de emociones y que trata parte de estas cosas. Espero que te guste!

  7. Hola, El Factor 22.
    He encontrado tu post verdaderamente inspirador. De hecho, tu discurso me ha recordado ciertas ideas que defendía desde mis días de la facultad de filosofía y, sobre todo, en mi etapa de transición al marketing y la comunicación. Ideas que hacían que la gente me “mirara raro”. Me alegro ver que esas ideas ganan fuerza y que eso signifique que empecemos a entender un poco mejor cómo funciona la comunicación.
    Siempre recelé de quienes consideran la comunicación como un resultado de la tecnología y no de las personas. Para mí la comunicación no se parece a personas utilizando dispositivos sino a personas reaccionando de una la misma forma (en común) ante los mismos estímulos emocionales. En corto, cuando todos se ríen en el cine o cuando todos lloran: eso es comunicación.
    Por eso, siempre pensé que, en el fondo, comunicar no tiene que ver con transmisores ni receptores ni nada por el estilo sino con la forma en que todos nos emocionamos de la misma forma.
    Comunicar tiene que ver con un “nosotros” del que formamos parte cuando pertenecemos a una comunidad. Por eso comunicar es, en cierto sentido, hacer comunidad.
    Me alegro de haberme topado con este espacio que pienso visitar a menudo.
    Un saludo!

  8. El Factor 22

    Hola Marco, definitivamente estamos en la misma onda, suscribo lo que dices de principio a fin.

    Es interesante que menciones al marketing porque es un ejemplo perfecto, el marketing para ser efectivo debe llegar a través de las emociones, es una forma de comunicación que trabaja con la esencia de las cosas y que no admite licencias. O emociona (en alguna de las formas de emoción) o no llega al consumidor y se queda en nada.

    Muchas gracias por tu contribución!

  9. Marvin Jiménez

    A compartir este artículo con mis estudiantes de Relaciones Públicas. Muy bueno

  10. El Factor 22

    Es un honor, Marvin. Muchas gracias.

  11. Cristhian Ruíz

    Tal vez estemos de acuerdo. Lo que no me gusta es la generalización que se hace en el texto hablando de la Comunicación. “Cualquier forma de comunicación que no llegue a ellas se ve como burda y estéril”, decía el texto; gran error, creo yo. En el ámbito informativo periodístico, mientras más el comunicador se aleje de sus emociones, más cerca está de la objetividad, un tema muy polémico también. Pero en fin. No sé si estoy totalmente de acuerdo con este texto, pero en el ámbito de la comunicación en que más me enfoco, por la carrera que estoy estudiando, creo que el concepto de la comunicación con emoción no se aplica.

 

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