Los Sueños de Rick Deckard

Rick Deckard no está seguro de su pasado ni de sus recuerdos, ya ha visto otras veces cómo los implantan. Tampoco sabe si tiene futuro, muchos replicantes murieron mientras buscaban el suyo y él mismo podría caer en cualquier momento. Y sin embargo no tiene miedo, por primera vez en mucho tiempo tiene claro qué hacer.

 

Recordar el pasado es algo muy útil, nos permite aprender de nuestros errores y repetir nuestros aciertos. Lo llamamos experiencia. Imaginar el futuro también es interesante porque nos prepara para lo inesperado, nos obliga a no gastarlo todo y guardar para el invierno. La evolución ha premiado a los que consideran el pasado y el futuro, vivir al día suena bien pero no estamos tan lejos de los tiempos en los que reservar comida significaba sobrevivir.

El pasado y el futuro son seguramente los mejores regalos que nos ha dado la naturaleza. Sin ellos sería muy complicado levantarnos cada día, sin recuerdos ni esperanza nos convertiríamos en vegetales en poco tiempo.

Lo más curioso es que ninguno de los dos existen, ambos son trucos de conveniencia. Sospechamos que hubo un pasado por los recuerdos e imaginamos que habrá futuro por la costumbre pero en realidad sólo podemos estar seguros del presente. Nos gusta pensar que venimos de algún sitio y que vamos a otro pero al igual que Deckard somos seres con un pasado y un futuro dudoso, seres hechos de presente. Eso sí, al contrario que él, muchos todavía no nos hemos dado cuenta.

Hace años asistí a una clase de preparación al parto y en contra de lo que esperaba aprendí alguna cosa interesante. Decía la matrona que el secreto para superar el dolor es centrar todos nuestros pensamientos en el momento presente. Decía que lo que hace insoportable el dolor es la incertidumbre. El presente en cambio está ahí a la vista y no tememos a lo que podemos ver. Centrándonos en el presente eliminamos la incertidumbre, el miedo y con él el dolor.

Alejar nuestros fantasmas del presente es una gran idea pero hay otra manera de utilizarlo. Podemos hacer el viaje inverso y traer hasta el presente cosas que no han ocurrido. Cuando escribimos, cuando damos el primer paso de un proyecto lo estamos haciendo realidad, el presente es el ingrediente mágico que convierte los sueños y los pensamientos en realidad. Una pequeña acción en el presente, un pequeño escrito o un pequeño paso, es más real que un gran acontecimiento de otro tiempo. Es el poder de la literatura y es uno de los motivos por los que nos fascina internet, en internet todo está ocurriendo en este momento, en internet siempre es presente.

En estos momentos inciertos necesitamos pensar menos en el pasado, en lo que éramos y perdimos y menos también en el futuro, en lo que quisiéramos ser. Tenemos que pensar en el presente, radicalmente pegados al instante, sin una concesión al mañana, empezando hoy mismo nuestros proyectos, construyendo algo ahora, ya, no hay un mejor momento porque es el único que tenemos.

Ni Batty ni Deckard podían saber si lo que recordaban era real. En aquel momento pasado y futuro eran más inciertos que nunca. Pero había una cosa segura: por un instante, mientras Batty se apagaba en la cornisa y contaba su historia, todo fue absolutamente real, todo ocurrió como él decía y los Rayos C brillaron en la Puerta de Tannhäuser. Al menos para ellos.

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9 comentarios

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9 Respuestas a “Los Sueños de Rick Deckard

  1. El Factor 22

    Mi amiga Nuria Pérez Paredes y yo planteamos el juego de escribir sobre el mismo tema: “escribir para convertir las cosas en reales”. El resultado es fantástico, los posts no podían ser más diferentes. Aquí está el suyo:

    http://www.elblogdenuria.com/?p=471

  2. Tienes razón, ha sido un juego con un final sorprendente. Como siempre nos regalas reflexiones muy interesantes y lo haces de manera impecable. Gracias por compartir tantas ideas. Y sigamos jugando!

  3. ALEX

    Generar autoconciencia de los propios pensamientos a partir de su codificación o simplemente generarlos en el mismo proceso de emergencia expresiva. Salvador Paniker lo llama “ser real”. Tomar conciencia desde la acción…tu post ha cumplido su metalabor, enhorabuena!

  4. Enhorabuena. Delicioso juego el que habéis planteado. Maravilloso poder disfrutar del resultado.

    Sutil la frontera entre pasado, presente y futuro. ¿Cuándo el presente se convierte en pasado? ¿Cuándo se alcanza el futuro?
    Me gusta la idea de instalarse en el presente. ¿Cuántas veces se prescinde del presente para asegurar un futuro incierto? ¿Deberíamos ser capaces de identificar presente y futuro para hacerlo bien? ¿Es subjetivo?

    Si lo que consideramos es la escritura ¿hablamos de proceso o de resultado? ¿Nos referimos al escritor o al lector?
    Escribir permite trasladar pasado y futuro a un presente permanente. El escrito perdura. Pero, lo escrito, una vez escrito, es pasado para quien lo escribe. Sin embargo, elemento imprescindible del momento de la lectura, es presente para el lector. Un presente que sin ser continuo, perdura.

    Internet es buena herramienta. Nos permite vivir el presente de manera más intensa incluso a los que ni aspiramos a ser escritores. Las facilidades que nos ofrece para compartir, permite, además, que el resultado esté en presente tantas veces como sea leído.

    En fin. Divagaciones demasiado extensas. Disculpas por eso. Y gracias porque me he divertido pensándolo. Estimulante.

  5. Qué bien te expresas…cuando leo tus entradas me encuentro a mí misma …de otra manera. Es tan cierto que sólo tenemos el presente, pero como tal lo tenemos que aprovechar para avanzar no para estancarnos.

  6. El Factor 22

    Gracias a ti Nuria, evidentemente esto no puede quedar aquí, ¿sugerencias?

  7. El Factor 22

    Hola Alex. La llamada a la acción es ahora mismo una cuestión práctica. Creo que nos seguimos moviendo de forma reactiva y que es imprescindible cierta autoafimación a través de las acciones, empezar a “ser” de verdad porque todavía no lo hemos hecho.

    Muchas gracias por tu comentario, me has hecho pensar.

  8. El Factor 22

    Nada que disculpar Sonrisa, hay veces que se razona y otras que se divaga, son maneras diferentes de llegar un poco más allá y las dos son válidas. Me alegro que te haya estimulado ideas y preguntas, son mucho más interesantes que las respuestas porque te llaman a contestarlas.

  9. El Factor 22

    Gracias por tus palabras Ana, me emociona que te reconozcas a ti misma. Hay conexión. Es importante, lo necesitamos de verdad.

 

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