Compartir es la Moneda del Nuevo Mundo

En enero de 2012 Andrew Keen participó en la conferencia Privacy del foro DLD12. En ella se abordaba el problema de la privacidad en internet y la frase que encabeza este post fue uno de sus mensajes. Más allá de consideraciones acerca de la privacidad me ha interesado la forma que tiene Keen de tratar el acto de compartir bajo un prisma económico. ¿Podríamos hacer lo mismo con todos los intercambios de información que se producen en internet?

En la era pre-internet la información estaba en muy pocas manos y su producción y distribución podría asimilarse a un oligopolio. Prensa, radio, TV, grupos editoriales, discográficas y universidad eran, cada uno en su campo, los grandes productores-distribuidores de la información que se consumía en el mundo. En ese mercado imperfecto el consumidor de información no tenía otra opción que aceptar las condiciones impuestas por la industria: contenidos, frecuencia, modo de entrega y precios venían dados.

La aparición de internet dio la vuelta a ese mercado. Las posibilidades de transmitir información se multiplicaron y empresas y particulares comenzaron a aprovecharlas creando ellos su propia información. Eran los tiempos de la web 1.0. El oligopolio de producción-distribución de información se había roto y la creciente información nos encaminaba a una situación excedentaria.

En situaciones excedentarias el consumidor está en posición de dominio y puede imponer las condiciones al mercado. El consumidor de información aprovechó esa ventaja y comenzó a elegir qué información quería consumir y cómo quería hacerlo. Canales diferentes a los habituales se hicieron populares iniciando el declive de prensa, grupos editoriales y discográficas.

Dueño ya de la situación el consumidor dio un paso revolucionario; comenzó a crear y distribuir de forma masiva su propia información. Estamos en la web 2.0.

Aumentar la producción de un bien en una situación excedentaria no sigue la lógica económica pero hay una circunstancia que lo explica: El consumidor se había habituado a manejar una gran cantidad de información y había elevado su necesidad de la misma. En ese sentido el mecanismo se parece al de una adicción; a mayor cantidad de información consumida mayor es la necesidad de tener más. Y para salvar esa necesidad de información el consumidor había dado un paso que es habitual en los drogadictos tradicionales: se había hecho productor y distribuidor.

Para los grandes consumidores de información el acto de consumir es inseparable del de producir y distribuir. En el mundo 2.0 el intercambio de información, acto compuesto que aúna producción, distribución y consumo, es la base del sistema, es la ‘moneda del nuevo mundo’ que decía Keen y eso provoca que todos lo tengan como objetivo.

Esta nueva escala de valor basada en el intercambio es universal y puede aplicarse tanto a las grandes empresas de internet como a los individuos particulares, distribuidores de información a pequeña escala. Las empresas más ‘valiosas’ son las que más y mejor comparten y los individuos más reconocidos tienen esa misma característica.

Definida la situación podemos hacer una predicción sobre el futuro (presente en algunos casos) del sistema:

  • El papel de consumidor de información se va a hacer inseparable del de productor de la misma. Cada vez más personas van a producir información para después distribuirla.
  •  Los consumidores harán valer su posición de dominio sobre el mercado y obligarán a las empresas distribuidoras a facilitarles más y mejores formas de compartir.
  • Los consumidores mantendrán el mercado abierto a los productos que se adapten mejor a sus necesidades e ignorarán a los que no lo hagan. Aparecerán empresas de la nada y otras con buenos antecedentes se hundirán.
  • Las empresas de distribución mejorarán su ‘logística’ para seleccionar y distribuir la inmensa cantidad de información que gestionan.
  • La distribución de información se va a diversificar en muchos canales diferenciándose por temática, intereses, tipo de información a intercambiar, forma de hacerlo, etc.
  • Las grandes distribuidoras ‘generalistas’ perderán parte de su cuota al no poder responder a los nuevos requerimientos (facebook no volverá a ser facebook).
  • La hiper información llevará a los consumidores a tomar conciencia del problema y a decidir sobre su relación con la información.
  • Cada consumidor se verá obligado a definir sus condiciones para compartir y los ámbitos para hacerlo.
  • Aparecerán meta-redes para gestionar de forma centralizada los propios actos en redes y medios digitales.
  • Aperecerán sistemas antisistema, que se rebelarán contra el nuevo valor de compartir masivamente.

La mayoría de estas predicciones ya se están cumpliendo. La hiper información está haciendo que cambiemos la manera de tratar con ella. Los usuarios vamos a ser menos complacientes y a exigir canales a medida. Aparecerán nuevos sistemas personalizados que nos permitan coexistir con la información. Todo ello conducido por los productores-consumidores, elementos generadores de valor. Creo que son buenas noticias.

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1 comentario

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Una respuesta a “Compartir es la Moneda del Nuevo Mundo

  1. El Factor 22

    Este enlace habla de las posibilidades del compartir y trata aspectos considerados en este post:
    http://www.iniciativasocial.net/?p=769

 

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